Agrimonia eupatoria. Agrimonia, hierba de las heridas, hierba del podador

 

Agrimonia eupatoria. Detalle.


Agrimonia eupatoria. Detalle.

La agrimonia Agrimonia eupatoria forma parte de las plantas medicinales usadas desde la antigüedad. Su nombre científico parece provenir de un antiguo estudioso de las propiedades curativas de las plantas, el rey griego Mitrídates Eupator, rey de Ponto, que compaginaba su afición a la botánica con las guerras contra los romanos.

El propio Mozart compuso la música para una ópera en la que el rey Mitrídates era el protagonista. Mitridate, Rè di Ponto se llama y para los interesados en ella, se puede decir que reúne todos los requisitos de un culebrón de los de ahora. Un rey con dos hijos, que es dado por muerto, y cuya prometida se enamora de uno de ellos, mientras que el otro hijo se enamora a su vez de ella. Peleas entre hermanos,  el padre que parecía muerto no lo estaba y se encuentra con la papeleta cuando vuelve. Al final, el padre herido en combate se arroja sobre su espada y se deja morir por amor a todos ellos, o por quitarse el problema de encima. Así se convierte en héroe y referente en la lucha contra los pérfidos romanos.

Hay quienes afirman que el nombre eupatoria no tiene nada que ver con el rey  Eupator, sino con hepatorium, que quiere decir remedio contra el hígado, pero hay que reconocer que si tenemos que elegir, nos quedamos con la historia del rey, mucho más poética e interesante que eso de  “remedio para el hígado”. Cosas de las etimologías.

Siguiendo con la planta, sí está totalmente comprobado que los franceses empleaban la agrimonia en un preparado que denominaban allá por los siglos XV y XVI eau d´arquebusade, en castellano agua de arcabuzazo, y que se empleaba para curar las heridas producidas por disparos de arcabuz, una de las armas de fuego de la época, algo rudimentaria pero muy eficaz –su disparo no superaba el alcance de 50 metros, pero a menos de esa distancia atravesaba una armadura-. Esta facultad de curar heridas también se desprende de algunos de sus nombres comunes  como hierba de las heridas o hierba del podador.

El otro nombre que compone el de la especie agrimonia está relacionado con la palabra griega argemone -remedio para la mancha blanca de los ojos-, y es que los griegos ya conocían otra de las propiedades medicinales de la agrimonia. En la actualidad, los colirios a base de Agrimonia eupatoria son más eficaces contra la conjuntivitis que muchos de los fármacos con cortisona que se comercializan.

También se emplea en gargarismos para aclarar y dar consistencia a la voz -al parecer algunos cantantes profesionales la utilizan-, o para combatir dermatitis y reacciones alérgicas, por sus efectos similares a los de los corticoides. En definitiva, la agrimonia es una farmacia natural en sí misma.

Agrimonia eupatoria pertenece a la familia de las rosáceas,  se desarrolla en herbazales húmedos, incluso algo encharcados, en zonas principalmente montanas y hasta los 1.500 metros de altitud. Se distribuye por casi todo el hemisferio norte, con excepción de las zonas más frías. En la Península, la podemos encontrar dispersa por toda su geografía, siempre que se den las condiciones climáticas y de altitud adecuadas. Florece desde el mes de mayo hasta septiembre. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Agrimonia eupatoria. Porte.

Agrimonia eupatoria. Porte.

Sorbus aucuparia. Serbal de los cazadores, serbal silvestre, serbal

Serbal de los cazadores. Frutos.

Serbal de los cazadores. Frutos.

El serbal de los cazadores es un árbol caducifolio de tamaño medio. No supera los 15 metros de altura y crece de forma aislada o junto a otros árboles, como robles y hayas hasta una altitud de 2.500 metros.

Su nombre científico aucuparia, proviene del latín aucupor, que significa cazar aves, y de ello deriva su nombre común serbal de los cazadores. Parece que los frutos han sido utilizados por lo cazadores como reclamo para atraer y cazar las aves que gustan de consumirlos.

Con esos frutos se han elaborado desde antiguo mermeladas, compotas y jaleas. Sin embargo no es aconsejable comerlos crudos ya que son ácidos y contienen parasorbina, una sustancia que provoca irritación gástrica, pero cuyo efecto nocivo para la salud desaparece con la cocción.

Entre las propiedades más importantes de los frutos de Sorbus aucuparia se encuentra la gran riqueza en vitamina C. De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial, en los países del centro y norte  de Europa, el serbal de los cazadores fue denominado “el limonero del norte”, ya que suplía la carencia de los cítricos que no se cultivan en esas zonas frías, y que por el desabastecimiento producido por la guerra, no llegaban desde el Mediterráneo.  De ese modo, los frutos del serbal se convirtieron en un remedio contra el escorbuto, enfermedad producida por la falta de vitamina C. En el centro y norte de Europa además de mermeladas, jaleas y compotas, se elaboran licores y vinagres, e incluso en épocas de escasez, los frutos han hecho las veces de pan.

Desde el punto de vista medioambiental, el serbal aporta alimento a gran número de mamíferos y aves.  Los osos de las montañas palentinas y leonesas sienten predilección por estas bayas de color naranja, algo que no ha pasado desapercibido a la sabiduría popular, ya que por allí llaman al árbol mostaja de oso. Pero no solamente gustan de los frutos los osos,  también los zorros, martas y garduñas. Entre las aves, los camachuelos Pyrrhula pyrrhula son voraces consumidores, y no le faltan admiradores entre currucas, arrendajos, zorzales, estorninos, mirlos y petirrojos.

Su madera, muy dura, es capaz de resistir usos que provocan un gran desgaste.

El serbal de los cazadores se extiende principalmente por la mitad septentrional de la Península y en el sur llega a Sierra Nevada.

Está presente en la Sierra de Guadarrama, en zonas frescas y húmedas de montaña que constituyen su hábitat natural.

Sorbus aucuparia está protegido por la ley en la Comunidad de Madrid y en Andalucía. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Detalle de Sorbus aucuparia.

Detalle de Sorbus aucuparia.

Rubus sp. ( Zarza, Zarzamora)


 

Rubus sp.

Rubus sp.

Inconfundible arbusto con tallos flexibles arqueados y provistos de espinas curvadas que a finales de verano produce las populares “moras”. Así lo conocemos todos, sin embargo es bastante complicado distinguir las diferentes especies de zarzas que podemos encontrar en la Sierra de Guadarrama. No todas son iguales, ni tampoco lo son sus frutos, algunos son más apreciados que otros por las gentes de los pueblos serranos.

Podemos hablar de cuatro especies frecuentes:

Rubus caesius, cuyos frutos “moras” son tempranos, entre julio y agosto, a diferencia del resto de especies cuyos frutos maduran hacia septiembre. Se la conoce como “mora temprana”,  o “pajarera”. En Segovia se la denomina “santiagueña”. Sus frutos dicen que son muy dulces y gustosos.

Rubus lainzii. Las moras maduran en agosto y suelen ser de mayor tamaño que las del resto de las especies. Se la llama “mora garrafal” o “mora arroyera”. No es muy abundante.

Rubus ulmifolius. Es la más común, y probablemente el fruto que aparece en la fotografía sea de esta especie, ya que madura en septiembre. La llaman en Segovia “mora sanmigueleña” -San Miguel es el 29 de septiembre-.“Mora perrunera” o “morronera” se la denomina en otros lugares de la sierra.

Rubus castellarnaui a la que llaman “moscatel” sería la cuarta de las especies de Rubus más habituales. Las moras de esta especie son las más apreciadas.

No solamente se han utilizado para consumo los frutos, también los tallos y brotes nuevos de la zarza se han consumido crudos o en ensaladas. Y por si fuera poca la rentabilidad gastronómica en algunos lugares serranos como Pinilla del Valle o La Acebeda se recogía la llamada “miel de zarza” o “bulleros”, panalillos de miel que sobre la zarza construyen unas pequeñas abejas. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO  para GUADARRAMISTAS