Saponaria officinalis. Jabonera, hierba jabonera, hierba de bataneros, lanera

 

Jabonera. Saponaria officinalis

Jabonera. Saponaria officinalis

 

La jabonera Saponaria officinalis de la familia de las cariofiláceas, es una hierba perenne que alcanza los 60 cm de altura y crece en suelos húmedos próximos a los cursos de agua, acompañando al resto de vegetación de ribera.

Se distribuye por casi toda la península Ibérica, pero es más abundante en la mitad norte y escasea en el cuadrante suroccidental peninsular. Florece entre los meses de julio y septiembre.

Entre los usos más conocidos de esta planta, que además le proporcionan su nombre común, se encuentra la elaboración de jabón. La raíces de Saponaria officinalis, ricas en saponinas, una vez secas y trituradas forman en contacto con el agua un sustancia espumosa que se ha empleado para lavar la lana. Precisamente ese uso es el que le proporciona algunos de sus nombres comunes como son hierba de bataneros o lanera.

Sin embargo, como ocurre con multitud de plantas, la hierba jabonera es una planta tóxica, en su caso con efectos irritantes en las mucosas, por lo que si bien en pequeñas dosis posee propiedades expectorantes y favorecedoras de la disolución de la mucosidad, también puede generar irritaciones en los ojos, mucosa bronquial y aparato digestivo. Precisamente por esos efectos irritantes no es aconsejable usarla como sustituto de otro tipo de jabones para la higiene corporal, a lo que hay que sumar que la espuma es perjudicial para peces y otros animales de ríos y arroyos. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Saponaria officinalis.

Saponaria officinalis.

Los secretos del saúco

Sambucus nigra. Saúco

Sambucus nigra. Saúco

 

Sambucus nigra. Saúco, sambuco, sabuguero 

El saúco Sambucus nigra es un arbusto o arbolillo que puede alcanzar los 5 metros de altura. Sus flores blancas y los frutos maduros se han empleado durante siglos en la elaboración de diferentes remedios medicinales. En muchos pueblos castellanos, el saúco se considera como un dispensario natural con infinidad de utilidades curativas, de las que no escapan fiebres, catarros, artritis, reumatismos, estreñimientos, dermatitis e inflamaciones. Por si fuera poco, también existe la creencia de que sus flores consumidas en infusión favorecen la longevidad.

Sin embargo, no todas las partes de saúco son comestibles y beneficiosas para la salud. Las hojas, la corteza y los frutos inmaduros contienen sambunigrina, un glucósido cianogenético, o lo que es lo mismo, una sustancia que se transforma en el organismo en cianuro de hidrógeno. Los glucósidos cianogenéticos los contienen también otras plantas y frutos, por ejemplo, las almendras amargas, -también las dulces pero en menor cantidad-, o los huesos de ciruela, melocotón, endrino, cerezo y las semillas de peras y manzanas. En estos casos, en vez de sambunigrina su nombre es el de amigdalina, y produce los mismos efectos derivados del cianuro de hidrógeno que van desde vómitos, diarreas  y respiración alterada hasta el fallo cardíaco.

El saúco crece en zonas frescas, preferentemente húmedas, como son las proximidades de ríos y arroyos. Las flores blancas muy olorosas aparecen entre mayo y julio en forma de racimos o corimbos. Los frutos maduran al final del verano y tienen forma de bolitas negras, conteniendo de 3 a 5 huesecillos en su interior. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Saúco. Detalle de la inflorescencia

Saúco. Detalle de la inflorescencia