Jasminum fruticans, jazmín silvestre

 

Jasminum fruticans. Flores.

Jasminum fruticans. Flores.

Jasminum fruticans o jazmín silvestre  es un arbusto que no supera el metro y medio del altura. Es el único jazmín silvestre autóctono que existe en Europa. Todos los demás jazmines, incluido el conocido, perfumado y muy usado en jardinería,  jazmín blanco, Jasminum officinale, son alóctonos, es decir, foráneos o provenientes de otros lugares del mundo, la mayoría de zonas tropicales de Asia.

El área de distribución de Jasminum fruticans abarca toda la región mediterránea desde la Península Ibérica a Turquía. En la Península está presente por toda la geografía, aunque se hace más raro cuanto más al norte.

Su hábitat lo forman los encinares, quejigares y bosques esclerófilos, en general, con presencia de pedregales y roquedos entre los que crece. Aporta cobijo a un importante número de mamíferos y aves, como conejos, liebres y perdices.  No suele estar presente por encima de los 1.500 metros, ni en zonas extremadamente frías o en las que no haya cierto grado de humedad.

El jazmín silvestre o jazmín amarillo pertenece a la familia de las oleáceas como el olivo, el aligustre o el fresno.

En cuanto a sus usos y propiedades medicinales, no podemos decir que sean muy relevantes, si bien se le atribuyen cualidades calmantes y sedativas. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Jasminun fruticans. Jazmín silvestre.

Jasminun fruticans. Jazmín silvestre.

Jasminun fruticans. Frutos.

Jasminun fruticans. Frutos.

Solanum dulcamara, dulcamara, uvas del diablo

Solanum dulcamara. Frutos

Solanum dulcamara. Frutos.

Solanum dulcamara,  comúnmente dulcamara o uvas del diablo, presenta unas inconfundibles flores y unos frutos de un intenso color rojo que hacen que esta trepadora perenne no pase desapercibida, aunque lo intenta, ya que Solanum dulcamara suele enmarañarse y confundirse entre otras plantas cercanas a las riberas de los ríos y cursos de agua donde habita.

Solanum dulcamara pertenece a la familia de las solanáceas, un grupo de plantas entre las que se encuentran algunas de las más tóxicas que podemos encontrar en el campo.

El nombre dulcamara proviene de la conjunción de los calificativos dulce y amargo, y es que su sabor es en principio amargo y finalmente dulce; en latín la denominaban “amaradulcis”. El motivo de esta transformación está en el efecto que produce la saliva al separar los azúcares contenidos en los glucoalcaloides de la planta. No obstante, se recomienda no hacer la prueba, ya que Solanum dulcamara es una planta muy tóxica con efectos similares a la belladona. De hecho, los otros nombres hacen alusión a su condición de planta venenosa; matagallinas o uvas del diablo son lo suficientemente descriptivos.

En medicina se le atribuyen múltiples propiedades, lo cual no excluye su toxicidad. Bajo control médico  y en los preparados farmacéuticos supervisados profesionalmente, la dulcamara es narcótica, calma los ataques y espasmos de tos y asma, es diurética, sirve para tratar la gota y el reuma, y con los tallos se elaboran medicamentos para tratar los eczemas crónicos.

Los frutos aplicados sobre las picaduras de avispa calman la hinchazón y el dolor, probablemente por sus efectos narcóticos y sedantes.

Se han demostrado las propiedades antitumorales o anticancerígenas de la solamarina, uno de los glucoalcaloides de Solanum dulcamara.

Podemos encontrar esta planta trepadora por toda Europa, en lugares húmedos siempre cercanos a los cursos de agua. Florece entre los meses de junio y octubre, y los frutos en forma de racimos pueden observarse en otoño. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Solanum dulcamara. Flores.

Solanum dulcamara. Flores.

 

Jara pringosa. Cistus ladanifer

Flor de Cistus ladanifer.

Flor de Cistus ladanifer.

La jara pringosa Cistus ladanifer es probablemente una de las plantas más conocidas por sus inconfundible flores, su aroma y sus hojas pegajosas y brillantes.

La floración masiva de la jara, entre los meses de mayo y junio, supone un espectáculo visual. Los jarales vestidos de blanco aportan al campo un aspecto inconfundible similar al de una gran nevada pero en plena primavera, a lo que sin duda contribuye el tamaño de sus flores de hasta 10 cm de diámetro.

La jara pringosa ocupa suelos silíceos, pobres, con escasa vegetación. Los encinares degradados y zonas de tránsito entre encinar y robledal son el espacio que ocupa esta planta todo terreno capaz de sobrevivir en las condiciones más duras y en los suelos más difíciles. Es un arbusto perenne que puede llegar a alcanzar los 4 metros de altura, aunque lo normal es encontrarlos con menor porte, entre 1,5 y 2 metros.

Cistus ladanifer recibe su nombre científico de la pertenencia a la familia de las cistáceas Cistus, y del ládano, ladanifer, sustancia pegajosa y aromática que desprenden sus hojas.

El ládano es una sustancia resinosa que la planta emplea para evitar competencia de otras especies vegetales. Al parecer, inhibe el crecimiento de otras plantas, lo que viene muy bien a la jara que ya se las tiene que apañar en suelos pobres que no ofrecen muchos nutrientes que compartir.

Actualmente, el ládano se emplea en la industria de la perfumería, y antiguamente era muy apreciado como cicatrizante, sedante, desinfectante y para elaborar una sustancia que supuestamente ayudaba a curar las hernias. Para la recolección del ládano se empleaban cabras, a las que se dejaba en los jarales con la intención de que terminaran impregnadas de esta sustancia pegajosa. Posteriormente, se procedía a “peinar” a los animales y así separar de su pelo la preciada resina. Otro método más “moderno” y más higiénico era la cocción de las hojas de jara pringosa hasta conseguir una especie de pez o brea con la que incluso se llegaron a embrear las calles de algunas poblaciones zamoranas. Zamora es una de las provincias de España con más abundancia de esta planta.

Además del ládano, la propia madera de la jara y las hojas han tenido sus usos tradicionales. Las flechas o dardos usados en las ballestas medievales se fabricaban con madera de las ramas de jara, y de las hojas cocidas, junto a otras especies vegetales, se obtenía una sustancia que servía para curar las heridas que osos y otros animales causaban a los perros en las cacerías. De ello da fe el famoso Libro de la Montería del Alfonso XI.

Las flores de la jara son del gusto de las abejas y la miel obtenida es de excelente calidad y sabor.

Variedad de floración de Cistus ladanifer.

Variedad de floración de Cistus ladanifer.

En la actualidad, el uso de Cistus ladanifer como planta medicinal no es muy habitual. No obstante, entre sus propiedades medicinales se destaca el carácter balsámico del ládano, incorporado a jarabes para la tos y la bronquitis, como antiespasmódico y en el tratamiento de úlceras y gastritis.

La jara pringosa Cistus ladanifer se distribuye principalmente por Extremadura, centro y sur la de Península Ibérica, y es más escasa en el norte, Galicia y Cataluña.

En la Sierra de Guadarrama aparece en algunos puntos de forma abundante, en las zonas de degradación del encinar, roquedos y terrenos pobres de la rampa serrana. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Capullos florales de Cistus ladanifer. Se aprecia el brillo del ládano

Capullos florales de Cistus ladanifer. Se aprecia el brillo del ládano.

Jaral de Cistus ladanifer.

Jaral de Cistus ladanifer.

Calendula arvensis. Maravilla silvestre, hierba del podador

 

La caléndula o maravilla silvestre Calendula arvensis pertenece a la familia de las compuestas, Compositae, y es una de las primeras en florecer tras los fríos del invierno

Calendula arvensis.

Calendula arvensis.

Si las condiciones climáticas lo permiten Calendula arvensis puede verse incluso en el período invernal. Los tallos pueden crecer hasta una altura de 30 cm, aunque por lo general suelen ser de menor tamaño.

Florece en todo tipo de terrenos: pastizales, bordes de caminos, campos de cultivo, dehesas boyales y cunetas de las carreteras.

Sus flores destacan por su intenso color amarillo yema y resultan muy ornamentales entre el verde intenso de los campos primaverales. Es por ello por lo que recibe el nombre común de maravilla silvestre, además de por algunas virtudes medicinales.

La caléndula, ya sea Calendula arvensis o la especie Calendula officinalis, se ha utilizado, de forma externa, como cicatrizante de heridas, de ahí su nombre, hierba del podador, nombre que se aplica a otras plantas silvestres con similares facultades cicatrizantes como Agrimonia eupatoria. También es  eficaz en aplicaciones cosméticas como relajante de la piel y cicatrizante de grietas en pies y manos. En infusión se afirma que es emenagoga, o lo que es lo mismo, regula el flujo menstrual.

Los romanos también la utilizaban como colorante en sustitución del azafrán. Su nombre, caléndula, tiene también un origen ligado a Roma, a las “calendas”, que era como denominaban al primer día de cada mes, palabra de donde proviene “calendario”. La relación de este nombre se explica con diferentes teorías, unas dicen que la flor marca el transcurso del día, ya que se abre y cierra según el horario solar, pero eso es algo común a muchas plantas. Otra explicación se basa en que está presente a lo largo de todos los meses del calendario, y otra hace referencia a que las flores de la caléndula giran buscando siempre el  sol y marcando el transcurso del día. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Nasturtium officinale, Rorippa nasturtium aquaticum. Berro, berros

Rorippa nasturtium aquaticum.

Rorippa nasturtium aquaticum.

Una de las plantas silvestres más apreciadas para el consumo es el berro Rorippa nasturtium aquaticum o Nasturtium officinale, como se le denomina científicamente, aunque en muchos lugares se empleaban como alimento para las gallinas y otros animales de granja sin reparar en sus cualidades culinarias.

Los berros pertenecen a la familia de las crucíferas como las coles, el brécol, el nabo, la coliflor o la rúcula, y son una planta acuática o semiacuática rastrera y flotante que vive en ríos, manantiales y cursos de agua, es decir, en medios donde el flujo de agua es constante.

El olor y el sabor de los berros es picante, de hecho, el término nasturtium que se emplea en su nombre científico proviene  del latín, nasus (nariz) y tortus (torcido), por el carácter irritante que su olor produce en la nariz. El responsable de esta reacción es una sustancia llamada gluconasturtina que tiene propiedades insecticidas, y que si se degrada puede provocar irritaciones. Por ello es conveniente comer los berros siempre muy frescos. La gluconasturtina puede producir reacciones dolorosas en personas con sensibilidad en la vejiga urinaria, por lo que estarían contraindicados para quienes sufran este tipo de dolencia.

Como planta medicinal no tiene usos muy específicos, pero el berro posee vitaminas A,C,D y E, contiene hierro y yodo.

En la recolección de los berros hay que ser extremadamente cuidadosos. La fasciolasis es una enfermedad ocasionada por un parásito denominado Fasciola hepatica o duela del hígado, un tipo de gusano plano que afecta al hígado y puede ocasionar cirrosis, anemia y problemas hepáticos graves.

Los berros son responsables de muchas de estas infecciones. En principio, los portadores del parásito fasciola son las vacas y ovejas, que tanto abundan pastando libremente en nuestros montes y campos. Los huevos de este parásito son expulsados por los animales a través de sus heces, que en muchos casos acaban en el agua de los arroyos, como cualquiera que haya pateado el campo o el monte ha podido observar. Para continuar su desarrollo, estos parásitos acaban hospedándose en caracoles de agua dulce, normalmente del género Lymnaea, y de ellos migran a las plantas acuáticas a las que se adhieren, a la espera de que otro animal las consuma y así infectar a un nuevo huésped comenzando el ciclo. Si el consumidor es humano, el parásito no hace distinciones. En España, la mayor incidencia de este parásito se produce en zonas del norte: Asturias, País Vasco y Galicia, que es donde el caracol que hace de vector es más abundante.

La enfermedad cursa con un dolor abdominal agudo que en unas horas acaba remitiendo. Es precisamente cuando ha remitido el dolor y el afectado deja de preocuparse cuando el parásito se aloja en el hígado, donde ya sin dolor, pero de una forma constante e implacable, puede permanecer hasta 13 años dañando este órgano vital. En la actualidad, en los países desarrollados existen medicamentos eficaces contra el parásito. El problema es que el afectado no es consciente de ser portador, y solamente cuando la anemia o los síntomas del deterioro hepático son grandes, se somete a las pruebas diagnósticas, momento en el que el daño ya se ha producido y es irreparable.

Tradicionalmente se ha advertido de los posibles parásitos de los berros y hay muchas “recetas” para prevenirlos: lavarlos con agua corriente, usar unas gotas de lejía, recoger los berros en las cabeceras de los ríos y en el origen de los manantiales… Teniendo en cuenta que el riesgo de infección es alto y que se ha comprobado que el aumento global de temperaturas favorece la proliferación del parásito, lo más aconsejable es comprar los berros envasados y con todas las garantías sanitarias. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Cardo cundidor, Cirsium arvense

Cirsium arvense. Cardo cundidor.

Cirsium arvense. Cardo cundidor.

El cardo cundidor Cirsium arvense es una de las pesadillas de los agricultores. A pesar de sus intentos por hacerlo desaparecer de los campos de cultivo, en especial de los de cereal, arrancarlo o cavar para sacarlo del suelo solamente propicia que se extienda con mayor rapidez, al fragmentar los rizomas que darán lugar a nuevas plantas. A ello contribuye la profundidad de hasta 3 metros a la que pueden encontrarse esos rizomas, y que hace muy difícil extraer entera la planta arrancándola o sacándola de cuajo sin romperla.

Al margen de estos inconvenientes, el cardo cundidor Cirsium arvense tiene propiedades medicinales muy interesantes. Ya desde antiguo se ha empleado en baños para aliviar varices y hemorroides por su alto contenido en taninos.  Además, tanto las hojas como los tallos, una vez pelados y hervidos, pueden ser consumidos, algo común con muchas otras especies de los denominados cardos.

Es frecuente encontrarla en bordes de caminos, claros de bosques, herbazales y campos de cultivo, en suelos profundos y ricos en nutrientes. Alcanza un metro de altura y florece entre mayo y septiembre. Su distribución comprende toda la Península Ibérica. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Ecballium elaterium. Pepinillo del diablo, elaterio, cohombrillo amargo, pepino de lagarto, pan de puerco, cogombre

 

Ecballium elaterium.

Ecballium elaterium.

 

Ecballium elaterium pertenece a la familia de las cucurbitáceas, como el melón, la sandía, la calabaza o el pepino comestible. Sin embargo, a diferencia de estas hortalizas, Ecballium elaterium es un planta venenosa y su fruto, a pesar de su apariencia, similar a un pequeño melón de unos 5 cm, no es comestible, ya que además de muy amargo es también tóxico. El consumo de esta planta o de su fruto, provoca entre otros síntomas, fuertes diarreas con gran pérdida de líquidos, hasta el extremo de causar la muerte. No en vano, uno de sus nombres comunes es pepinillo del diablo.

El nombre Ecballium tiene en griego un significado equivalente a  “lanzar fuera”. Ello está directamente relacionado con la forma en que la planta dispersa sus semillas. El fruto, ese pequeño melón, posee una presión interna superior a la de los neumáticos de un vehículo. Cuando llega el momento de maduración, cualquier movimiento produce el desprendimiento de dicho fruto de su pedúnculo, y por la abertura resultante las semillas salen disparadas a una velocidad de 2 metros por segundo, o lo que es lo mismo, a más de 7 km por hora, lo que permite la dispersión y propagación de la planta. Es aconsejable no comprobar esta cualidad con el fruto cerca de la cara, así que mejor abstenerse de hacer experimentos por muy interesantes que parezcan.

Entre sus usos, Ecballium elaterium ha sido empleado desde muy antiguo como purgante y como cicatrizante, debido a la presencia de una sustancia llamada alantoína, presente también en otras plantas como la consuelda, o en la orina de los mamíferos. Como purgante, Hipócrates ya recomendaba mucha prudencia en su consumo y advertía de los efectos nocivos de una dosis excesiva de elaterio. Con el nombre de elaterio también se ha conocido y se sigue denominando a la sustancia amarga purgante procedente de la planta, denominación que además forma parte de su nombre científico.

El pepinillo del diablo es una planta herbácea postrada, es decir, se extiende por el suelo. Es común en el área mediterránea donde crece con facilidad en arcenes y barbechos sobre suelos nitrogenados. Necesita de mucho sol, por lo que no está presente en zonas húmedas o sombrías. Florece entre los meses de abril y octubre. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Agrimonia eupatoria. Agrimonia, hierba de las heridas, hierba del podador

 

Agrimonia eupatoria. Detalle.


Agrimonia eupatoria. Detalle.

La agrimonia Agrimonia eupatoria forma parte de las plantas medicinales usadas desde la antigüedad. Su nombre científico parece provenir de un antiguo estudioso de las propiedades curativas de las plantas, el rey griego Mitrídates Eupator, rey de Ponto, que compaginaba su afición a la botánica con las guerras contra los romanos.

El propio Mozart compuso la música para una ópera en la que el rey Mitrídates era el protagonista. Mitridate, Rè di Ponto se llama y para los interesados en ella, se puede decir que reúne todos los requisitos de un culebrón de los de ahora. Un rey con dos hijos, que es dado por muerto, y cuya prometida se enamora de uno de ellos, mientras que el otro hijo se enamora a su vez de ella. Peleas entre hermanos,  el padre que parecía muerto no lo estaba y se encuentra con la papeleta cuando vuelve. Al final, el padre herido en combate se arroja sobre su espada y se deja morir por amor a todos ellos, o por quitarse el problema de encima. Así se convierte en héroe y referente en la lucha contra los pérfidos romanos.

Hay quienes afirman que el nombre eupatoria no tiene nada que ver con el rey  Eupator, sino con hepatorium, que quiere decir remedio contra el hígado, pero hay que reconocer que si tenemos que elegir, nos quedamos con la historia del rey, mucho más poética e interesante que eso de  “remedio para el hígado”. Cosas de las etimologías.

Siguiendo con la planta, sí está totalmente comprobado que los franceses empleaban la agrimonia en un preparado que denominaban allá por los siglos XV y XVI eau d´arquebusade, en castellano agua de arcabuzazo, y que se empleaba para curar las heridas producidas por disparos de arcabuz, una de las armas de fuego de la época, algo rudimentaria pero muy eficaz –su disparo no superaba el alcance de 50 metros, pero a menos de esa distancia atravesaba una armadura-. Esta facultad de curar heridas también se desprende de algunos de sus nombres comunes  como hierba de las heridas o hierba del podador.

El otro nombre que compone el de la especie agrimonia está relacionado con la palabra griega argemone -remedio para la mancha blanca de los ojos-, y es que los griegos ya conocían otra de las propiedades medicinales de la agrimonia. En la actualidad, los colirios a base de Agrimonia eupatoria son más eficaces contra la conjuntivitis que muchos de los fármacos con cortisona que se comercializan.

También se emplea en gargarismos para aclarar y dar consistencia a la voz -al parecer algunos cantantes profesionales la utilizan-, o para combatir dermatitis y reacciones alérgicas, por sus efectos similares a los de los corticoides. En definitiva, la agrimonia es una farmacia natural en sí misma.

Agrimonia eupatoria pertenece a la familia de las rosáceas,  se desarrolla en herbazales húmedos, incluso algo encharcados, en zonas principalmente montanas y hasta los 1.500 metros de altitud. Se distribuye por casi todo el hemisferio norte, con excepción de las zonas más frías. En la Península, la podemos encontrar dispersa por toda su geografía, siempre que se den las condiciones climáticas y de altitud adecuadas. Florece desde el mes de mayo hasta septiembre. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Agrimonia eupatoria. Porte.

Agrimonia eupatoria. Porte.

Heracleum sphondylium. Pie de oso, lampaza, branca ursina, espondilio, hierba de Hércules

Heracleum sphondylium.

Heracleum sphondylium.

Heracleum sphondylium es una planta de casi 2 metros de altura perteneciente a la familia de las umbelíferas. Su nombre científico Heracleum está relacionado con Hércules, precisamente por su aspecto gigante y poderoso. Se la conoce como pie de oso por la forma de sus hojas basales, grandes y palmeadas, que se asemejan a una pisada de oso, y que miden más de 120 cm de largo y casi 1 metro de ancho. Las flores blancas aparecen en los meses de junio y julio.

El área de distribución del pie de oso, lampaza, branca ursina, espondilio o hierba de Hércules abarca el centro y mitad septentrional de la Península Ibérica, aunque de forma dispersa. También prospera en algunos puntos de Andalucía occidental y oriental en los que se reúnan las condiciones de humedad necesaria. En las provincias del norte crece desde el nivel del mar, mientras que más hacia el sur necesita de la humedad que se genera en las zonas montañosas, claros húmedos de bosque, prados montanos y de siega o valles con abundante agua.

Las hojas de esta planta, perteneciente a la familia de las apiáceas, contienen una sustancia denominada furanocumarina, que en contacto con la piel produce una especie de quemaduras. Las manchas cutáneas pueden quedar de forma permanente si además se exponen al sol. Esa misma sustancia está presente de forma mucho más acusada en otra planta de la misma familia, Heracleum mantegazzianum, llamado perejil gigante, muy similar a Heracleum sphondylium, de más de 3 metros de altura.  Proveniente del Cáucaso, está colonizando gran parte de Europa. Convertida en planta invasora, el perejil gigante está desplazando a la vegetación autóctona allá donde prolifera y, además, resulta un peligro por los efectos vesicatorios de sus hojas. Afortunadamente no hay constancia de la presencia de Heracleum mategazzianum en España, aunque en Francia ya se considera planta invasora, lo cual nos hace pensar que no tardará mucho en acabar introduciéndose en nuestro país.

Propiedades y usos medicinales: se considera que Heracleum sphondylium es eficaz contra los parásitos intestinales, hipotensora, diurética y sedante. También se comercializa como tintura de branca ursina, a modo de estimulante y afrodisíaco, no sabemos si por sus componentes  o por eso del tamaño de la planta y la relación de su nombre con Hércules. ÁNGEL S. CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Pie de oso, Branca ursina.

Pie de oso, Branca ursina.

Matthiola fruticulosa. Alhelí triste, alhelí de campo

 

 

Matthiola fruticulosa. Alhelí triste.

Matthiola fruticulosa. Alhelí triste.

Matthiola  fruticulosa, a la que se denomina comúnmente alhelí triste o alhelí de campo, es una planta herbácea de la familia de  las crucíferas que forma pequeñas y vistosas matas con flores rosadas de pétalos rizados.

Su área de distribución comprende la cuenca mediterránea. Habita preferentemente terrenos secos y rocosos en suelos calizos, margosos o yesosos.

Matthiola fruticulosa florece entre los meses de marzo y agosto con una nueva floración a finales de septiembre y durante el mes de octubre.

En cuanto a sus propiedades medicinales, hay que observar que los alhelíes tienen propiedades cardiovasculares que solamente deben ser empleadas bajo prescripción médica  en compuestos farmacológicos, ya que sus efectos son similares a los que producen las plantas del género Digitalis.

El alhelí triste o alhelí de campo no es muy común en el área de la Sierra de Guadarrama. Dado que requiere terrenos calizos o yesosos, solamente es posible encontrarla en la estrecha franja de calizas cretácicas en las que también existen afloramientos yesosos de la comarca de Torrelaguna, situada en la rampa serrana o piedemonte oriental de la comunidad de Madrid. Sí es frecuente en el sur y este de la comunidad madrileña.

En el resto de la Península Ibérica su distribución ocupa principalmente el área mediterránea y  la mitad sur, donde la escasez de lluvias y la naturaleza del suelo favorecen su proliferación. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS