Culiseta longiareolata, mosquito

Culiseta longiareolata.

Culiseta longiareolata.

No todas las especies del género Culiseta pican al hombre. Algunas especies solamente pican a los reptiles o a las aves. Culiseta longiareolata está especializada en las aves y en muy raras ocasiones pica al ser humano, aunque también lo hace. Por supuesto, hay especies que se han especializado en la sangre de los mamíferos y esas son las que hay que temer como Culiseta annulata.

El género Culiseta forma parte del orden de los dípteros –Diptera- y está integrado por diferentes especies de mosquitos en la amplia familia Culicidae. Algunas de estas especies tienen la odiosa necesidad de absorber sangre, sin reparar en si la víctima es humana o no.

Son las hembras las que necesitan de la sangre para poder llevar a cabo su ciclo reproductivo. Para ello emplean su larga y puntiaguda probóscide, que a forma de estilete penetra en la piel. En el momento de picar segregan una sustancia que cumple dos funciones: la primera es anestesiar la zona, de modo que el individuo afectado no sienta dolor y no perciba que está siendo picado; y la segunda, impedir la coagulación de la sangre, para que ésta fluya y sea fácil y rápidamente absorbida, -cuanto menor sea el tiempo que tarde en picar, menor será la posibilidad de ser descubierta-. Precisamente es la reacción alérgica a esta sustancia la que nos produce el posterior picor y la erupción cutánea. Algunas personas no manifiestan reacción, o la sufren de forma muy ligera, y es por lo que creen que los mosquitos –o mosquitas- no les pican. Lo cierto es que los mosquitos nos pican a todos, aunque parece que las mujeres, y en ciertos momentos del ciclo hormonal, son más atractivas para las hembras de mosquito, debido a la presencia en su sangre de hormonas y elementos más útiles para los fines reproductores del insecto.

Los machos de mosquito se alimentan de néctar y otras sustancias, aunque eso no les libra de ser aplastados o fumigados, y se diferencian de las hembras por el penacho plumoso que tienen en su cabeza.

Los mosquitos del género Culiseta tienen una peculiar forma de posarse, lo hacen con el cuerpo ligeramente arqueado pero en paralelo a la superficie. En cambio, los temidos mosquitos del género Anopheles, algunas de cuyas especies transmiten la malaria, se posan con el cuerpo totalmente inclinado.

Las larvas de los mosquitos necesitan del medio acuático para desarrollarse, así como unas temperaturas altas y estables.

Algunos peces son voraces consumidores de larvas de mosquito, como la gambusia Gambusia holbrooki, un pez que se introdujo en 1921 en las lagunas españolas para combatir plagas de mosquito. No contenta con las lagunas, la gambusia ha ido invadiendo también los ríos. Cosas que ocurren con las especies alóctonas que el ser humano introduce en hábitats que no son los propios. Sin embargo, otras especies animales como la notonecta, un insecto hemíptero que vive en charcas y aguas remansadas, es uno de los más eficaces depredadores de larvas de mosquito, concretamente devora eficazmente las de Culiseta longiaerolata. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Molobratia teutonus, una mosca “muy carnívora”

 

Molobratia teutonus.

Molobratia teutonus.

Molobratia teutonus. Mosca asesina, asílido

 

Os presentamos a un impresionante insecto de poco más de 2 cm, que pertenece al orden de los dípteros –moscas, mosquitos, tábanos, etc-. Se llama Molobratia teutonus  y su alimento lo constituyen otros insectos a los que da caza con su poderoso vuelo y sus patas espinosas. Para ello aguarda posado en alguna hoja o rama a la espera de que su víctima pase cerca. En ese instante, con un rápido vuelo captura a su presa y procede a clavarle su trompa succionadora, absorbiendo sus jugos internos. A veces es posible ver a este díptero alimentándose colgado de una pata en alguna pequeña rama y empleando el resto de su cuerpo para sujetar a su víctima.

Molobratia teutonus forma parte de las denominadas moscas asesinas o asílidos que son absolutamente inofensivas para el ser humano, a pesar de su tamaño y aspecto. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

M. teutonus con sus patas abiertas, esperando el paso de alguna presa.

M. teutonus con sus patas abiertas, esperando el paso de alguna presa.

Tabanus sp., por su picadura lo conocerás

Tábano, tabanus sp.

Tábano, tabanus sp.

 

Los tábanos, dípteros del género Tabanus, son especialmente conocidos y temidos por sus dolorosas picaduras. Al igual que en el caso de otros dípteros como los mosquitos, es la hembra la que pica. Lo hace porque necesita de la sangre para poder desarrollar los huevos que deposita en charcas y aguas estancadas, de los que nacerán sus crías.

Debido a la robustez de su trompa succionadora, la picadura puede ser bastante dolorosa, si bien por lo general sus víctimas son animales domésticos como caballos y ganado bovino.

Son inconfundibles por su tamaño -pueden superar los 2 cm de longitud-, y por el característico color de sus ojos que desprende unas bonitas irisaciones. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

Moscas asesinas

Asílido.

Asílido.

El orden de los dípteros engloba infinidad de especies muy difíciles de identificar con precisión. Las moscas, mosquitos, tábanos y típulas pertenecen a este orden. Los asílidos son comúnmente denominados “moscas asesinas”. No es que perpetren crímenes, simplemente se alimentan, aunque sí que matan con premeditación y alevosía, entendidas ambas como acecho y certeza de su poder sobre la víctima. Son absolutamente inofensivas para el ser humano, pero implacables con otras moscas e insectos a los que capturan en vuelo con sus patas, y a los que introducen una poderosa trompa succionadora con la que absorben sus órganos internos. Un poco de miedo sí que dan. ÁNGEL S. CRESPO para GUADARRAMISTAS

Asílido esperando el paso de una presa.

Asílido esperando el paso de una presa.

Ectophasia cf. crassipennis

Ectophasia crassipennis.

Ectophasia crassipennis.

 

No todas las moscas son pesadas y feas, sirva como ejemplo este precioso taquínido que podemos ver alimentándose del polen de las flores veraniegas.

Los dípteros engloban un importante número de familias, algunas de ellas causantes de serias enfermedades como los mosquitos transmisores de la malaria, pero en general son grandes polinizadores de los que depende la fructificación de las plantas, incluyendo aquellas cuyos frutos sirven de alimento a los seres humanos.

Los taquínidos son una familia de dípteros que en su fase adulta se alimentan del polen de las flores, facilitando la polinización de plantas situadas a gran altitud que no llegan a ser polinizadas por otros insectos. Las larvas suelen ser parásitas de otros insectos, por lo que en muchos casos actúan como agentes biológicos de control de plagas. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

Sphaerophoria scripta

Sphaerophoria scripta.

Sphaerophoria scripta.

Allí donde haya flores no suelen faltar unos pequeños insectos que se confunden con las abejas y avispas por tener colores similares. Se trata de las moscas cernidoras o sírfidos, pertenecientes al orden de los dípteros, es decir, son moscas y no abejas o avispas, las cuales pertenecen al orden de los himenópteros.

Los sírfidos no pican, sin embargo con su aspecto de avispa o abeja se protegen del ataque de posibles enemigos en los que crean la confusión e imponen la precaución de estar ante una probable avispa o ante el temido aguijón de una abeja. Esto es lo que se denomina “mimetismo batesiano”.

Los sírfidos son grandes polinizadores y fundamentales en el proceso de fructificación de pequeñas plantas y árboles. Un detalle que descubre su verdadera identidad si nos fijamos, es la facultad de “cernirse”, es decir, pararse en el aire como un helicóptero. Esa habilidad no la tienen avispas y abejas. Además, sus antenas son mucho más cortas que las de los himenópteros. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

 

Scatophaga stercoraria (Mosca amarilla del estiércol)


S. stercoraria.

S. stercoraria.

El orden de los dípteros es uno de los más importantes entre los artrópodos. Es, quizá, un grupo de insectos que por lo general no goza de las simpatías humanas, ya que a él pertenecen lo que comúnmente denominamos, moscas, moscones y mosquitos. Sin embargo, su importancia en el conjunto de la biosfera es esencial, ya que son grandes polinizadores y controladores del equilibrio ecológico actuando como plaguicidas biológicos. También es cierto que a este orden pertenecen importantes transmisores de enfermedades.

Scatophaga stercoraria contribuye a desmenuzar el estiércol y con ello a abonar naturalmente el suelo. La vida de la mosca amarilla del estiércol está ligada a los excrementos del ganado bovino. Deposita sus huevos sobre las boñigas de las que se alimentan sus larvas. Los adultos absorben los jugos que segrega el excremento a la vez que cazan a otros insectos coprófagos. Resulta curioso observar como después de una “buena merienda” regurgitan jugos gástricos para facilitar la digestión. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

Scatophaga stercoraria regurgitando jugos en su digestión.

Scatophaga stercoraria regurgitando jugos en su digestión.

 

Bibio sp. (Mosca de San Marcos)

Bibio sp.

Bibio sp.

Estas pequeñas moscas suelen aparecer desde finales de febrero, pero su momento de mayor presencia -algunos años son muy numerosos-  suele coincidir a finales de abril, hacia el día 25, festividad de San Marcos, de ahí su nombre popular.

Vuelan de una forma torpe y se posan en el suelo y las plantas como si aterrizasen en paracaídas dejando las patas traseras colgando. Constituyen una fuente importante de alimento para numerosos animales como reptiles y anfibios. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS