Los cuatro magníficos (del otoño de Guadarrama)

Cópula de S. striolatum

Cópula de S. striolatum

¿Sabías que también hay insectos que viven en otoño e incluso en invierno? En la Sierra de Guadarrama hay varias especies de libélulas y caballitos del diablo que sobreviven a los rigores otoñales e invernales.

La temporada de odonatos -libélulas y caballitos del diablo- tiene su punto culminante durante los meses de verano. Sin embargo, hasta bien entrado el otoño podemos seguir disfrutando de la presencia de estos maravillosos animales. Son cuatro los principales representantes otoñales. Dos anisópteros o libélulas (Aeshna mixta y Sympetrum striolatum), y dos zigópteros o caballitos del diablo (Lestes viridis y Sympecma fusca).

Aeshna mixta

Aeshna mixta

Aeshna mixta puede ser fácilmente reconocida por su vuelo incesante a lo largo de los arroyos y ríos, y  por su gran tamaño. No es fácil verla posada, ya que suele hacerlo en las ramas altas de los árboles.

Sympetrum striolatum tiene una forma curiosa de poner huevos sobre el agua. El macho sujeta de la cabeza a la hembra con las pinzas de su abdomen. Así mientras ella se encarga de ir depositando los huevos, él vigila. Una perfecta colaboración.

L. viridis

L. viridis

Lestes viridis es un pequeño y delgado zigóptero, voraz y muy territorial, al que podemos ver con frecuencia en las ramitas de los arbustos cercanos al agua.

Sympecma fusca

Sympecma fusca

Sympecma fusca es un caso especial. Se la denomina caballito de invierno, ya que  en su estado adulto, y a partir de finales de septiembre u octubre, se oculta entre las ramas y hierbas secas del suelo para pasar el invierno y empezar a reproducirse durante el mes de febrero. En ocasiones, si la temperatura de algún día soleado del invierno lo permite, podemos toparnos con ella. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO  para GUADARRAMISTAS

Aeshna mixta

Aeshna mixta

Aeshna mixta

Aeshna mixta es una libélula de gran tamaño con casi siete centímetros de longitud y más de ocho de envergadura alar. Patrulla de forma incansable dando caza a mosquitos y pequeños insectos. Junto a Sympetrum striolatum, Lestes viridis y Sympecma fusca conforma el cuarteto de odonatos que podemos disfrutar hasta bien entrado el otoño, cuando las demás especies han finalizado sus ciclos.

Sympecma fusca (Caballito de Invierno)

Sympecma fusca.

Sympecma fusca.

Es el único de nuestros odonatos capaz de sobrevivir en estado adulto al invierno. Tiene una envergadura alar de unos 5 cm. Para soportar las frías temperaturas invernales se cobija cerca de suelo en lugares resguardados y lejos de las zonas pantanosas que son su hábitat preferido. Solamente se despereza en los días soleados, o al llegar la primavera cuando empieza su reproducción.