Un precioso coleóptero bupréstido que habita preferentemente zonas de encinar y robledal, ya que sus larvas se desarrollan sobre árboles del género Quercus, especialmente Quercus ilex (encina), Quercus faginea (quejigo), Quercus pyrenaica (roble melojo). Parece ser que aunque puede atacar a árboles sanos, suele emplear aquellos que ya han sido parasitados previamente por otras especies. Una vez adulto, su alimentación se basa en el polen de las numerosas plantas primaverales y veraniegas. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS
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Thecla quercus (Moradilla del roble, Nazarena)
El macho y la hembra de esta especie tienen su anverso, aunque en distinta proporción, de un color morado que da origen al nombre común de “moradilla o nazarena”. Además, su presencia en los robles melojos Quercus pyrenaica, acaba determinando el nombre común “Moradilla del roble”, aunque no solamente es habitante del roble. También lo es de otras especies de género Quercus, como son la encina Quercus ilex y el quejigo Quercus faginea. Vuela entre junio y septiembre casi siempre por las copas y ramas altas de los árboles que constiyuen su medio de vida, ya que las orugas se alimentan de sus hojas. Muy difícil detectarla si no se mira hacia las zonas altas del árbol y casi más difícil fotografiarla. No obstante, es común y a veces abundante en algunas zonas. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS
Hyacinthoides hispanica (Escila española, Jacinto silvestre)
Hierba perenne que vive en lugares sombríos, herbazales, dehesas, ribazos y melojares (bosques de Quercus pyrenaica) sobre suelos profundos. Se trata de un endemismo de la zona centro y occidental de la Península Ibérica. En la zona centro y sur de Europa se puede encontrar esporádicamente pero como consecuencia de haberse naturalizado tras haberse importado como ornamental. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS
Amanita caesarea (Amanita de los césares)
Considerada por muchos como la mejor seta comestible y por tanto, una de las más buscadas y apreciadas, su área de distribución se encuentra preferentemente en la mitad occidental de la Península. Amanita caesarea no es especiamente abundante en la Sierra de Guadarrama, pero es posible encontrarla en los encinares Quercus ilex subs. ballota y en los bosques de roble melojo Quercus pyrenaica.
Son especialmente buenos los años en que se producen lluvias a finales del verano, tormentas en el mes de agosto y primeras lluvias otoñales de septiembre, apareciendo los ejemplares a lo largo del mes de octubre y hasta noviembre si las temperaturas no descienden en exceso. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS
CUARTA SEMANA DE ABRIL 2010
A finales de abril empiezan a asomar los primeros brotes del roble melojo Quercus pyrenaica. Vista desde lejos, la montaña adquiere tres franjas de color claramente diferenciadas, la del roble, la del pino silvestre y los retazos blancos de las nieves en la cumbre que aún perduran.
Con la aparición de los brotes del melojo parece que la vida en el robledal se ha puesto manos a la obra. En el suelo, multitud de arañas del género Pardosa, Pardosa sp., aparecen al acecho de presas entre las hierbas. Destaca una rechoncha y preciosa araña Xysticus sp. que ante nuestra presencia a ras de suelo para fotografiarla, abre sus patas en tono de amenaza, para huir en cuanto dejamos de seguirla.
Los hongos también están presentes, las lluvias primaverales los hacen aparecer en abundancia, tal vez para paliar la falta de ellos en el pasado otoño que fue muy seco. Destacan los Coprinus comatus y otras especies de hongos blancos que crecen sobre los excrementos de ganado Coprinopsis sp.
Las primeras mariposas arlequín Zerynthia rumina también se dejan ver y muestran su hermoso colorido. Igualmente, los odonatos tienen su representante, se trata de un caballito del diablo Sympecma fusca que es el único de nuestros odonatos que inverna, y que incluso puede verse lejos del agua en días favorables de pleno invierno.
El encinar se empieza a vestir de amarillo, pues ya apuntan las flores de la encina Quercus ilex subsp. Ballota, que en unos días darán un color magnífico a este imponente árbol. En el suelo, el encinar se adorna con multitud de flores, entre ellas destacan los Muscari comosum y los Narcissus pallidulus, y unas curiosas gramíneas, también amarillas Luzula campestris.
Ya de vuelta, llama la atención el intenso amarillo que desprenden algunas fincas en la dehesa. Miles de plantitas de pimpájaro Brassica barrelieri tiñen de color amarillo el suelo, que iluminado por el sol contrasta con los ocres y verdes de la montaña, y el gris profundo de la tormenta que se avecina. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS
SEGUNDA SEMANA DE MARZO 2010
En los Montes de Valsaín (Segovia), el despertar de la primavera se hace rogar un poco más que en la zona madrileña de la Sierra de Guadarrama. Situados en la vertiente norte de la mencionada, en el término municipal de La Granja de San Ildefonso, tienen una superficie de unas 11.000 ha -8.000 ha correspondientes al Monte Pinar y unas 3.000 al Monte Matas-.
El pino silvestre Pinus sylvestris, también denominado pino albar o simplemente pino de Valsaín, predomina en el Monte Pinar con más de 4 millones de ejemplares, mientras que en el Monte Matas se alterna con roble melojo Quercus pyrenaica.
Además de la belleza singular de estos montes y del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, actividades como la cuidada y sostenible extracción maderera, la fabricación de vidrio artesanal en la Real Fábrica de Cristales de La Granja y la cercanía a la monumental Segovia, hacen de este entorno un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza, del arte y de la historia, además de la gastronomía.
Sin ser muchas las posibilidades de observar especies animales y vegetales que esta segunda semana de marzo me ha ofrecido en la zona, ya es posible ver los primeros Narcissus bulbocodium var. Graellsii o las Gagea soleirolii, denominadas guadarrámicas.
En esta hermosa tierra están por venir durante las próximas semanas los mejores momentos de año, cuando infinidad de especies botánicas y de mariposas nos acompañen mientras paseamos entre Peñalara, Peña Citores, Navacerrada, la Fuenfría, el Nevero, el Montón de Trigo, la Pradera de Navalhorno, Los Asientos o La Boca del Asno. Emblemas todos ellos del corazón del Guadarrama. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

















