Sabinas, testigos de la historia

 

 

Hojas y fruto de sabina albar.

Hojas y fruto de sabina albar.

En  el valle del Lozoya se encuentra el único sabinar de Madrid. Se trata de un bosque relicto de sabina albar que crece inusualmente en un suelo de gneis, cuando normalmente  este tipo de vegetación se desarrolla en suelos más blandos de tipo calizo. También resulta anormalmente curiosa su ubicación  a una altitud de hasta 1.300 metros.

Para llegar hasta él hay que hacer una ruta senderista  circular  de dificultad media, que dura unas tres horas, y en la que se recorren 13 km.  Para iniciar la ruta se puede llegar  hasta Navarredonda desde la N-I, desviación a la izquierda, pasado Buitrago por la M-634, y a la derecha pasado San Mamés por la M-974.

También se puede acceder a  Lozoya por la N-I, a la altura del kilómetro 68 pasado Lozoyuela, por la M-604.

 

Juniperus thurifera.

Juniperus thurifera.

Los sabinares  asentados en suelos ácidos como éste de Lozoya se caracterizan por la escasez de calcio  en el suelo y permiten que a estos hermosos árboles les acompañen otras plantas como jaras, cantuesos o mejorana, lo que hace del paseo en primavera y verano un regalo para los sentidos, siendo especialmente agradecido el del olfato.

La sabina albar pertenece a la familia de la cupresáceas y presenta unas hojas de color verde oscuro. Es fácil de reconocer por su forma cónica, que permanece en la mitad de su vida. Después  se diferencia perfectamente su tronco y su copa. Puede alcanzar los 20 m de altura y crece entre 1 y 3 mm de diámetro al año. Así que si tenemos la suerte de encontrarnos frente a frente con una sabina  de 1 o 2 metros de diámetro, podemos estar seguros de estar frente a un testigo de la historia de hace más de 1.000 años. ¿Puede haber algo que infunda más respeto? ISABEL PÉREZ para GUADARRAMISTAS

 

El enebro de la miera

Paisaje de Juniperus oxycedrus

Paisaje de Juniperus oxycedrus

El Juniperus oxycedrus o enebro de la miera, se distingue del enebro común por las dos líneas blancas que recorren sus hojas. Es un árbol relativamente frecuente en el piedemonte, en muchos casos acompañado de encinas en las zonas más bajas y de roble melojo a medida que se gana altura. Sus frutos, pequeñas bolitas redondas con aroma a ginebra si se estrujan –de hecho  el fruto del enebro se emplea para aromatizar esta bebida-, se denominan arcéstidas, y son de color verde inicialmente, aunque luego adquieren tonos ocres y rojizos a lo largo de los dos años que tardan en madurar.

En la actualidad  los ejemplares que perduran apenas alcanzan los cinco metros, si bien llegan a los veinte, y de hecho el paisaje serrano madrileño del siglo XVI, según algunas crónicas, contaba con grandes masas de estos árboles cuya altura superaba la veintena de metros. De crecimiento muy lento y resistente a las temperaturas extremas, su población se ha ido viendo mermada como consecuencia de las actividades ganaderas, y muy especialmente por el uso que durante siglos se hizo de su madera.

La madera del J. oxycedrus es especialmente dura y resistente, dicen que no se pudre, y se empleó en la construcción de edificios durante los siglos XVI y XVII. Sin  embargo, su uso más peculiar y que supuso gran parte de su destrucción fue el de la “miera”, que es como se denomina la resina que desprende su madera, y que se obtenía mediante la cocción en hornos fabricados al aire libre  en el suelo. Esta sustancia servía para combatir la roña o sarna de las ovejas, llamada “escabro”. Hay que tener en cuenta que en los siglos XVII y XVIII el ganado ovino era especialmente abundante, de hecho las fotos que ilustran este artículo

Juniperus oxycedrus

Juniperus oxycedrus

Tronco de enebro de la miera

Tronco de enebro de la miera

están hechas en la Cañada Real Segoviana que atraviesa la zona madrileña.

Compañera del enebro de la miera es la sabina albar Juniperus thurifera especialmente importante y abundante en la zona segoviana. Otro día hablamos de ella. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS.

Arcéstidas maduras del segundo año

Arcéstidas maduras del segundo año

Arcéstidas

Arcéstidas