Avispón. Vespa crabro

Vespa crabro o avispón.

El gran tamaño del avispón, casi 4 cm, y el sonoro zumbido de su vuelo impresionan a cualquiera. Sin embargo, no es tan fiero como parece o como lo pintan, aunque sin duda, no conviene molestarlo. Sobre su picadura se han dicho muchas cosas, la mayoría exageradas, como que un caballo puede morir con seis picaduras y cosas similares. La picadura del avispón, siempre defensiva, es similar a la de otras avispas o abejas. Nunca es prudente acercarse demasiado a sus nidos, que construyen en huecos de árboles, y que lógicamente defienden con decisión.

Los avispones son himenópteros, como las hormigas, y se estructuran en jerarquías de obreras y reina. Las reinas son las más grandes y se encargan de formar las colonias, las obreras se alimentan de néctar y cazan insectos para alimentar a las larvas. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

Polistes dominula (Avispa papelera)

Polistes dominula.

Polistes dominula.

Las avispas papeleras se dejan ver desde finales de invierno. Construyen sus panales en lugares resguardados. Para ello utilizan una pasta parecida al cartón que fabrican mezclando con saliva y triturando trocitos de madera que arrancan de árboles y arbustos. Sus curiosidades no terminan ahí. Por lo general, casi todas la avispas de la colonia mueren en invierno. Las obreras que sobreviven a los fríos se convierten en reinas y serán las encargadas de depositar los huevos y formar una nueva colonia. Cuando coinciden varias supervivientes solamente una será la reina definitiva y degradará a las otras a la categoría de sirvientes obreras. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS