Un paseo de 125.000 kilómetros sin salir de España

Existe un tejido de caminos por España que ocupa más de 400.000 hectáreas y constituye un hábitat propio para especies vegetales y animales poco conocido. Hablamos de las vías pecuarias, los caminos tradicionalmente usados por la trashumancia, es decir, por los pastores para el traslado del ganado de un punto a otro, a la búsqueda de  los mejores pastos en cada época del año.

Las vías pecuarias suman 125.000 kilómetros en toda la geografía española, son de dominio público y pertenecen a la comunidad autónoma por la que discurren. Son un espacio histórico de tránsito de animales y personas y no  pueden ser asfaltadas ni permitidas al tráfico automovilístico -aunque en estos dos aspectos hay deshonrosas excepciones denunciables-.

En la actualidad no solo tienen fines agropecuarios para el traslado del ganado, sino que son un espacio para el ocio y el esparcimiento de los que quieren disfrutar de la Naturaleza. Se pueden recorrer caminando, en bici o a caballo y son un buen ejemplo  de la rica biodiversidad de la Península.

Dependiendo de la anchura de estas vías, se diferencian en cañadas -no más de 75 metros-,cordeles -no más de 37,5 metros-, veredas -hasta 20 metros- y coladas -menos de 20 metros-.

Además, si recorremos cualquier vía pecuaria nos encontraremos con espacios curiosos como descansaderos -espacios preparados para el descanso del ganado-, abrevaderos -pozos o fuentes junto a arroyos para dar de beber a los animales-, puentes, majadas -espacios donde se guardaba el ganado para pasar la noche-, mojones -señalización de la vía-, chozos -habitáculo para el descanso de los pastores-, puertos reales -puntos geográficos diseñados para que la Corona cobrara sus impuestos-, etc.

Las cañadas reales que atraviesan la Comunidad de Madrid son: la Cañada Real Leonesa Oriental -desde la comarca de Riaño, en León, hasta el sur de Badajoz-, la Cañada Real Segoviana -desde el suroeste de La Rioja hasta Granja de Torrehermosa en Badajoz-, la Cañada Real Galiana  o Cañada Real Riojana -que transcurre entre La Rioja y Ciudad Real- y la Cañada Soriana Oriental, la más extensa de todas con 800 kilómetros, -que transcurre entre Soria y Sevilla-. Toda la información detallada de rutas por las vías pecuarias de Madrid se puede encontrar en viaspecuariasdemadrid.org

Mojón de señalización.

Mojón de señalización.

Otra curiosidad es que se denominan Cañadas Reales las cañadas castellanas reguladas por un edicto de Alfonso X El Sabio en 1273. Desde 2007 figuran en la lista de la Unesco como candidatas a Patrimonio de la Humanidad. ISABEL PÉREZ para GUADARRAMISTAS

Fuente Cossío, naturaleza e historia

 

Fuente Cossío.

Fuente Cossío.

En el Puerto de La Morcuera, ya en el término municipal de Rascafría, una fuente de cristalinas aguas, frías y serranas nos da la bienvenida. Mientras rellenamos cantimploras o nos refrescamos se hace inevitable detener la mirada en el Macizo de Peñalara y en las alturas de la Cuerda Larga que nos rodean. Silencio sepulcral solamente roto por el paso de algún coche por la carretera que une Miraflores y Rascafría, proyecto de la República que unió estas dos localidades de la Sierra de Guadarrama en Madrid.

 

En este espacio natural  se respira también una  parte fundamental de nuestra historia. Manuel Azaña se despejaba de política, oratoria y problemas –muchos tenía- en una de estas praderas de La Morcuera. Mientras, en la Laguna Grande de Peñalara, frente a Don Manuel, otro guadarramista, Don José Ortega y Gasset se deleitaba en el silencio de la Laguna Grande. Cuentan que en una ocasión en que nuestro filósofo iluminaba sus ideas con la mirada fija en la Laguna, una joven le preguntó – Señor, ¿Cuál es la Laguna Grande?. La tiene usted delante dijo Ortega. ¿Y esto es grande?, – replicó la joven que imaginaba encontrar un gran lago. Don José miró a su alrededor y contestó solemnemente, – Aquí todo es grande señorita-.

 

F. Cossío.

F. Cossío.

 

Un nuevo trago de agua fresca y siguen viniendo a la mente ilustres personajes, escritores y poetas que admiraron esta Sierra, el Marqués de Santillana, Góngora, Moratín, Jovellanos, Gautier, Mesa, Machado, Panero, Rosales, Aleixandre, y la Institución Libre de Enseñanza con Giner de los Ríos. Precisamente, tras la muerte de Giner, fue Don Manuel Bartolomé Cossío –que da nombre a la fuente-, quien llevó a cabo una importante labor en la Institución en la que fue alumno y profesor. Riojano de Haro, guadarramista de pro, historiador del arte y pedagogo krausista, su obra aún sigue siendo referencia en la pedagogía, sin olvidar por supuesto la famosa Historia General del Arte Summa Artis, que creó junto a José Pijoán, y que publicó en 1931 Espasa Calpe. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS

 

Carreteras en el corazón de Guadarrama

Carretera entre Miraflores y Rascafría

Carretera entre Miraflores y Rascafría

 

Cartel de bienvenida al Valle de El Paular. Puerto de la Morcuera

Cartel de bienvenida al Valle de El Paular. Puerto de la Morcuera

Uno de los senderos conocidos por los asiduos excursionistas al Valle de la Fuenfría y alrededores de Cercedilla es el llamado “Camino Puricelli”. El nombre parece que podría proceder de algún montañero de origen italiano amante de nuestra Sierra, y sin embargo la realidad nada tiene que ver con ello. Puricelli Española era la empresa constructora encargada de llevar a cabo las obras de una carretera que tenía previsto unir Cercedilla y Valsaín, atravesando una de las más hermosas zonas de la Sierra. La Guerra Civil paralizó las obras y el tramo que hoy se puede recorrer es el inicio de dicha carretera nunca acabada.

 

Y es que durante la Segunda República, siendo Ministro de Obras Públicas Don Indalecio Prieto, se elaboraron diferentes proyectos que tenían como finalidad acercar la Sierra de Guadarrama a los ciudadanos. Una filantrópica decisión, sin duda, que los designios de la Guerra Civil paralizaron, ya que los cinco trazados que se pretendían construir eran cada cual más atroces para el medio ambiente. Posteriormente, las agresiones medioambientales superaron con creces a estos proyectos y lo peor, hoy día, con más conciencia ecológica, seguimos atentando contra nuestro patrimonio natural.

 

Las cinco carreteras proyectadas eran las siguientes: la unión de Cercedilla y Valsaín, de la que sólo se llego a iniciar el trazado del Camino Puricelli. El segundo proyecto  pretendía unir La Morcuera y Cotos por la umbría de la Cuerda Larga. El tercero uniría el Puerto de la Fuenfría y el de Navacerrada por la solana de Siete Picos, otro camino más desde Madrid llegaría a la Sierra atravesando el Monte del Pardo. El quinto uniría Miraflores de la Sierra con Rascafría, cruzando por el Puerto de la Morcuera.

 

De esos cinco proyectos se culminó el último, la carretera que une Miraflores con Rascafría, y el que pretendía la unión entre Madrid y la Sierra no se hizo conforme a lo proyectado, aunque años más tarde culminó en la M-607 o carretera de Colmenar Viejo, hoy autovía, que en definitiva atraviesa el Monte de El Pardo. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO  para GUADARRAMISTAS

El Refugio Zabala


 

Refugio Zabala

Refugio Zabala

Si en vuestros paseos por la Sierra de Guadarrama habéis llegado hasta la Laguna Grande de Peñalara, habréis podido observar la pequeña construcción que sobre la misma se levanta, a unos 2.100 metros. Se trata del Refugio Zabala.

Se construyó en 1927 en honor a uno de los primeros montañeros españoles, José Fernández Zabala, fallecido en 1923 y uno de los pioneros en el gusto por descubrir la belleza de nuestra sierra y  la de muchas otras montañas de la geografía española.

Zabala, madrileño, de profesión tipógrafo, fue fundador de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara y activo socio del Club Alpino Español. Tras su fallecimiento en 1923 se creó la Peña Zabala que a través de donaciones consiguió la construcción del refugio, encargada al arquitecto Delgado Úbeda, el mismo arquitecto que construyó sobre el Balneario de Panticosa, en el Ibón de Respomuso, otro refugio idéntico al Zabala.

Actualmente la mitad del Refugio Zabala conserva sus funciones de refugio –no guardado-, con capacidad para tres o cuatro personas un poco apretadas. La otra mitad de la construcción se ocupa por una pequeña estación meteorológica, cuyos datos se pueden consultar a través de Internet. ÁNGEL SÁNCHEZ CRESPO para GUADARRAMISTAS